
Manolo Jiménez ya tiene otro lateral derecho. José Manuel Fernández es el elegido para reforzar la zaga maña. Este jóven cordobés de 23 años ha sido una de las claves del Córdoba en las últimas campañas, en las que tan buenos resultados a conseguido el equipo andaluz.
Con el rumano Sapunaru sancionado, este fin de semana tendrá la oportunidad de debutar con el primer equipo del Real Zaragoza.

Zaragoza y Levante medían fuerzas en el partido matinal de la jornada con las aspiraciones puestas en los puestos europeos.

El indiscutible líder del fútbol español recibía en el Camp Nou al Zaragoza, un equipo que de la mano de Manolo Jiménez está realizando una buena campaña.
Lo vivido ayer en el Estadio de la Romareda fue tanto verosímil como inverosímil. Primero, un Depor arrollador, que no dejó ni hablar al Zaragoza, y que en 20’ ya había hablado hasta dos veces en el marcador: primero con un gol de clase de Bruno Gama a pase magistral de Pizzi, y segundo, con un gol de Riki precedido de un error gravísimo en la entrega de Zuculini. Era el cero a dos y el asentamiento del frío gélido, ya no solo por la climatología, en las gradas del feudo aragonés.
Pero lo que el fútbol te quita, el fútbol te da. No iba a ser una noche precisamente triste, el destino dictaba que fuera una noche de ensueño, de esas que La Romareda anhelaba desde hace tiempo, era una noche para levantarse y decir, ahora en las buenas, con mucho orgullo que somos del Real Zaragoza. Primero Apoño acortaría distancias desde los once metros (27’) y devolvería la ilusión, y algo de calor, a la gente. Por lo menos, el bocadillo y la coca-cola sería deglutida con otro sabor, con más hambre y con más sed; Bergantiños pudo atragantar a más de uno si su balón hubiese entrado en vez de salir con violencia revotado del larguero poco antes del pitido final.
La segunda parte comenzaría con el protagonismo del árbitro: ¡Cómo no! Ayer le tocaba a Tixeira Vitienes, quien con el reglamente en la mano, echó a Pizzi por simular (claramente) un penalti dentro del área; tenía amarilla por la protesta del penalti cometido por Thiago Pinto que supuso el gol de Apoño en el primer acto. Con diez el Deportivo, que hasta entonces no había estado mal, flojo atrás, pero con carácter ofensivo. Con los gallegos mermados, y esa inflexión del la roja, supremacía maña. El siguiente en matar sería Paco Montañés, que voleó de manera magistral un centro desde la diestra; luego vendría la aparición de Víctor, que con su pierna buena, la diestra, colgaría un balón al corazón del área que Álvaro González prolongaría, no a un compañero, sino al fondo de la red; dato interesante: Montañés y Álvaro marcan los dos goles de la remontada. Aún no se habían estrenado con la camiseta zaragozana. Y con la ventaja ya establecida, tanto en marcador como en terreno de juego, aparecería él, ese tipo poco afable, que si golpea el balón le da igual hacerlo desde Catanbria o desde Murcia, éste siempre va a puerta y es sinónimo de peligro, o sea, de gol. Ayer apartó su virtud del golpeo, para mostrar que la testa también le funciona. Dos goles iguales, casi calcados (con los mismos errores por parte de los defensas deportivistas). Centros perfectos que permiten a Postiga, ya os lo imaginabais, culminar la goleada y poner la manita en el luminoso de la Romareda; Bodipo hizo el del honor en la segunda parte, pero de poco sirvió. Al final, importante acopio de goles, que dejan al Real Zaragoza undécimo con quince puntos, y que arrastran al Deportivo de la Coruña hasta los puestos de descenso, decimoctavo con diez.
Ambos equipos tendrán arduos encuentros la semana que viene: Deportivo recibe en Riazor al Euro-Levante, mientras que el Real Zaragoza viaja hasta el Camp Nou para enfrentarse al FC. Barcelona.
@jorgebados

El Real Madrid recibía en el Santiago Bernabeu al Real Zaragoza que llegaba a la capital tras 2 partidos consecutivos venciendo. Goles.
Real Zaragoza y Sevilla se enfrentaron en el partido de la mañana de domingo. Bajo el sol de La Romareda, ambos equipos necesitaban sumar 3 puntos imperiosamente para acercarse a sus objetivos.

De poco le sirvió al Sevilla salir bien ordenado, al ataque, y con cierto peligro sobre la portería de Roberto. A pesar de que los de Míchel gozaron de las primeras ocasiones, fue el Real Zaragoza el que con el paso de los minutos se acercaría más al gol. Con una buena manija en el centro, formada por Movilla y Zuculini, el conjunto que dirige Manolo Jiménez se iría haciendo con el tempo del partido. Antes del primer gol maño, dos ocasiones que podrían haber marcado el encuentro. Primero, un posible penalti de Fernando Navarro sobre Zuculini que Del Cerro Grande no ve, seguidamente, un error muy grave de Movilla, que acabó pidiendo perdón con los brazos al aire a su público, pudo hacer que el conjunto hispalense se adelantase en el marcador: Pase en el centro del campo en horizontal, que indispensablemente entrega a Negredo, y que para mayor sorpresa, acaba fallando el delantero de Vallecas en el mano a mano con Roberto.
Sin duda, ambas jugadas fueron susceptibles de condicionar el encuentro, pero no fue así. El que sí lo condicionaría sería de nuevo, quien si no, Helder Postiga. Fallo de Medel por una mala entrega a Maduro en el centro del campo, que aprovecha Postiga para ponerse en el mano a mano con Palop, eludirle con una bella bicicleta, y poner el primero en el marcador. No habría que esperar mucho para ver la segunda perforación del conjunto maño. Esta vez, el canterano Víctor sería el artífice, ya que de sus botas nacería el segundo gol maño: balón parado que pone desde la diestra para que Sapunaru, en la frontal del área pequeña, cabecee a gol. Dos a cero y final de la primera parte.
Pero lo que se preveía como plácido, se convertiría en incertidumbre. No reinó el nerviosismo, pero si la disyuntiva de si el Sevilla iba a ser capaz de acercarse en el marcador. Por momentos parecía que sí, sobre todo cuando un mal despeje de Sapunaru se convertiría en el acorte de distancias gracias a una volea desde la frontal de Medel. Punto de inflexión en el partido. Comenzaron los carruseles de cambios, y las nuevas estrategias. Se calentó el partido con forcejeos entre jugadores de ambos bandos, pero no fue suficiente para provocar la desconcentración maña, sino todo lo contrario, para que el público se volcase más con su equipo.
Al final, los puntos se quedan en Zaragoza. Ya van doce, los mismos que se consiguieron al término de la primera vuelta de la campaña anterior. La semana que viene, visita al Santiago Bernabeu, donde espera un Real Madrid en plena lucha por ascender en la tabla.
@jorgebados

Dicen que el fútbol es suerte. Pequeñas, o a veces grandes, ráfagas de fortuna que se convierten en goles. Quizás por causa divina, táctica o del rival, ayer el Real Zaragoza vivió uno de los comienzos de partido más idílicos que mi mente es capaz de evocar.
Y es que no hizo falta llegar ni a la media hora de partido, para que el conjunto que (orgullosamente) entrena Manolo Jiménez, ganase por cero goles a dos en el feudo nazarí (que ahora vive momentos de incredulidad y desconfianza). De nuevo, y como venimos contando, la aparición de Víctor Rodríguez, que peca cada semana de todo menos de impericia, fue clave en el devenir del partido, y del resultado. El chaval, formado en el Badalona, demuestra y denota cualidades como golpeo, visión, rapidez y elegancia, lo que le aboca a un juego eficiente que el Zaragoza nota, ¡y mucho!.
De él nacería el primer gol, anotado por Postiga: falta botada desde la izquierda, que remata solo de marca el portugués al borde del área pequeña. El segundo, de libro: nuevamente Víctor aprovecha su estatura (pronto lo meteremos en el clan de “los pequeñitos”) para colarse entre Iñigo López y Borja Gómez, pase preciso de Abraham para que, con clase y mucha elegancia, Víctor cruzase ese balón y subiese al marcador el segundo de la tarde, el segundo del Real Zaragoza.
Pero no todo lo que se planta florece, y a pesar de dotar de calidad el asunto con Movilla, Zuculini (sustituido por José Mari), Montañés, Edu Oriol (que sustituyó al chaval), etc, era propio pasar apuros, para equilibrar un poco el partido del desustanciado Granada de Anquela. Y como no, a balón parado el Granada hizo pleno. El-Arabi quiso dar al partido unos últimos diez minutos vibrantes: córner botado desde la diestra que el marroquí remata elevándose plausiblemente por encima de toda la zaga maña. Fue el único momento de debilidad del cuasi impoluto Real Zaragoza ayer en Los Cármenes.
Al final, los tres puntos volaron a la capital del Ebro, que hoy vive feliz paseando la elástica mañana por las calles zaragozanas. La semana que viene, test de altura en La Romareda contra el Sevilla. (Domingo, 12:00).
@jorgebados
Partido desastroso del Granada ante el Zaragoza en el que los maños vencieron por 1-2 con goles de Postiga y de Víctor. El partido estaba marcado por la problemática entre el consistorio local y el club rojiblanco y fue algo que desde luego no ayudó a los de Anquela, aunque la derrota y la imagen dada no tiene justificación alguna.
Este puede haber sido el último partido que el Granada CF juegue en Los Cármenes si el club y el Ayuntamiento de Granada no llegan a un acuerdo en cuanto al uso del campo, el consistorio pone unas condiciones a la entidad dirigida por Quique Pina que son muy difíciles de asumir, si ninguna de las dos partes cede, el club nazarí podría verse obligado a “emigrar” fuera de su ciudad para jugar como local. Este había sido el tema del que se habló en el ámbito rojiblanco durante toda la semana, el partido del Zaragoza estaba en un segundo plano y eso evidentemente no ayudaba al Granada. Se veían las caras dos equipos que tuvieron cierto “pique” la temporada pasada, en especial las directivas, que precisamente no se dieron cita en el palco en modo de protesta por las malas relaciones con el ayuntamiento. Los maños golpearon primero y el Granada, a base de garra en la segunda parte y con un hombre menos, estuvieron cerca del empate. Al Granada CF se le acabó la suerte que tuvo en las victorias ante Celta y Mallorca y vuelve a la senda de la derrota mostrando una imagen lamentable. El Zaragoza no tardó ni dos minutos en marcar el primer gol, Víctor botó una falta y Postiga remató al fondo de la portería ante la pasividad de una negada defensa granadinista. Las malas noticias se le acumulaban a Anquela, Jaime Romero se rompía por enésima vez y tenía que abandonar el césped entre lágrimas de impotencia. El técnico jienense dio entrada a Ortiz, un cambio un tanto extraño y que a la larga perjudicaría al equipo.
El Granada no jugaba a nada, además la actitud de muchos jugadores dejaba que desear. El Zaragoza andaba a sus anchas, sin hacer un gran esfuerzo dominaba el partido de cabo a rabo, delante tenía a un rival muy inferior e indolente. Los maños aprovecharon el momento y marcaron el segundo gol, Víctor Rodríguez ponía la guinda a su partido marcando, la zaga del Granada se mostraba completamente ajena a lo que sucedía en el campo. Se llegaba al descanso con el 0-2 campeando en el marcador, por cierto, un marcador boicoteado por el Ayuntamiento de Granada evitando así la pitada de la afición en su contra. El Granada pareció cambiar al menos la actitud tras el descanso, que no quiere decir que jugase mejor. Ighalo volvió a vestir la rojiblanca horizontal, y aún sin hacer un gran partido puso en jaque en alguna que otra ocasión a la defensa zaragocista. De todos modos el equipo seguía mostrándose inofensivo, el centro del campo no carburaba, la defensa no funcionaba y el ataque estaba perdido. Los locales vieron como se le ponía todo más cuesta arriba aún cuando Iriney veía la roja directa tras una entrada a Apoño que merecía simplemente la amarilla, aunque hay que decir que hubiese sido la segunda cartulina para el brasileño.
Tras la expulsión de Iriney el cuadro local aumentó la intensidad, olvidándose más aún de defender y atacando a lo loco. Esta “táctica” surtió efecto a quince minutos del final, El-Arabi cabeceó a puerta un corner de Orellana y superaba a Roberto, haciendo creer a la parroquia local en una épica remontada. Los locales tuvieron alguna llegada, pero nada que pusiera en muchos aprietos a un Zaragoza que, como es lógico, embarró el partido en la recta final y acabó consiguiendo una victoria que le da mucho aire ante un rival directo como el Granada. Los locales dieron un espectáculo lamentable, en un partido marcado por lo extradeportivo, y que, quién sabe, puede haber sido el último que disputa el Granada CF en su ciudad esta temporada.
FICHA TÉCNICA:
GRANADA CF: Toño; Nyom (Ighalo m.52), Iñigo López, Borja Gómez, Siqueira; Mikel Rico, Iriney; Orellana, Torje (Angulo m.61), Jaime Romero (Ortiz m.12); El-Arabi.
REAL ZARAGOZA: Roberto; Sapunaru, Loovens, Paredes, Abraham; Zuculini (José Mari m.66), Movilla, Víctor Rodríguez (Oriol m.85), Montañés, Apoño; Postiga (Álamo m.92).
Goles: 0-1: Postiga, min.2; 0-2: Víctor Rodríguez, min.26; 1-2: El-Arabi, min.76.
Árbitro: Teixeira Vitienes (colegio cántrabro) expulsó con roja directa a Iriney, antes había mostrado amarilla al brasileño, Nyom, Iñigo López, Orellana y Juanma Ortiz por parte de los locales. Por el bando maño mostró amarilla a Movilla, Paredes, Postiga y Apoño.
Incidendias: Partido disputado en el Nuevo Los Cármenes ante algo más de 19.000 espectadores.
Manu Fernández

Getafe y Zaragoza se medían en La Romareda en un encuentro marcado por polémicas decisiones arbitrales.
Partido “cómodo” para el Valencia en Mestalla. Sin ser un partido muy vistoso, los de Pellegrino doblegaron a un Real Zaragoza que por momentos quiso llevar la batuta del partido. No fue de la partida Movilla, que fue reservado por Jiménez de cara a la segunda parte. El que acompañó en el doble pivote a José Mari fue Romaric, quien tuvo como única función tapar la creación de Tino Costa. Lo consiguió en varias ocasiones, pero no fue suficiente, ya que Gago acampó a sus anchas por el césped de Mestalla. A pesar del ahínco que le quiso poner el equipo aragonés, el Valencia no tardaría mucho en servir el primer jarrón de agua fría: contra conducida por un Cissokho en su versión más ofensiva, puso un balón que ni Soldado remató ni Álvaro despejó, y gran aprovechamiento de Feghouli que, tras intentarlo una primera vez, consiguió en segunda instancia hacer el primer para el Valencia. Eran los minutos del Real Zaragoza, pero que se verían revertidos tras el gol del argelino. A partir de ahí, todo fue Valencia, pero con mucho interés maño por no perderle la cara al partido. El segundo pudo llegar de las botas de Joao Pereira, quien fue zancadilleado (claramente) por Paredes. Pero no lo quiso así Pérez Montero, muy discutido por ambos equipos a lo largo del choque.
En el segundo tiempo más de lo mismo: muy vehemente el Real Zaragoza y conformista y seguro el Valencia. Comenzó con un larguero espectacular del mejor jugador del Real Zaragoza hasta la fecha: Víctor Rodríguez. Pero bastarían quince minutos para que el partido se rompiese del todo: primero, gran conexión entre Soldado y Jonas para que Jonathan Viera, solo de marca, recibiese un balón del brasileño y empujase a placer el segundo de la tarde; segundo, momento tonto de la tarde: Feghouli, que en la primera parte vio una amarilla estúpida, era expulsado por una segunda falta netamente involuntaria. El Valencia se quedaba con diez, lo que provocó el ahínco zaragozano pero sin éxito. Jiménez dio salida a Aranda y Movilla, por ende, el partido mejoró pero sin vulnerar el marcador. De esta manera, tres puntos que se quedan en Mestalla. El Real Zaragoza sí plantó cara ante un grande como el Valencia.
Nuevo test para los de Jiménez en casa la semana que viene frente al Getafe. Por otra parte, el Valencia se enfrentará a sus vecinos del Levante en el Ciutat.
@jorgebados
Tarde plácida en Zaragoza, de esas en las que importa mucho el bocadillo y el contenido del mismo. Y es que el equipo maño encarriló la contienda en el minuto cuatro de partido, cuando Helder Postiga no perdonaba en el mano a mano y abría el marcador en La Romareda. Tanto precedido por un gran Víctor Rodríguez, el mejor de los maños sin lugar a dudas. El canterano, del que se llegó a especular que jugaría en el B, enamoró a una afición que hacía tiempo que no veía jugar (tan bien) a un canterano que convenciera. Con un Apoño metido de lleno en la creación, el Zaragoza no dejó muchas opciones a un Osasuna con pocas ideas. Y así lo plasmó en rueda de prensa Mendilíbar: “Mi equipo no está para jugar en Primera División”. Palabras duras que reflejan seguramente los cinco partidos jugados hasta fecha por el club de Pamplona, que suma tan solo uno de los quince puntos posibles. Se sucedían los minutos en un partido que manejaba el conjunto dirigido por Manolo Jiménez.
No tardó mucho Osasuna en dar la cara con incursiones por parte de Cejudo y Sisi, pero sería, y de manera magistral, Armenteros el que sacaría algún aplauso de la Romareda: arrancada con el balón desde el centro del campo, sortea a cuantos rivales le salen a su paso, y desde la frontal, golpeo con precisión y el suficiente ángulo como batir a Roberto. Suponía el empate en el marcador, y las dudas en la Romareda. Pero a partir de ahí, dominio maño. Dominio que en gran parte venía escrito por el chaval: Víctor Rodríguez. De sus botas vino el segundo: Romaric inició una carrera por la diestra con poca fortuna de fructificar en jugada de peligro, puso el balón atrás donde estaba esperando Víctor quien, con fortuna, pondría un centro-chut que acabaría golpeando en la espalda de Timor y colándose en la portería defendida por Andrés Fernández. Golpe de moral para el Zaragoza, que veía como se iba al descanso dominando y ganando. En el segundo tiempo, momento para homenajes y aplausos: volvería a pisar la Romareda Movilla a gritos de “illa illa illa, Movilla maravilla”; ovación cerrada para Helder Postiga, cada vez más ídolo de la afición; y aplausos unánimes, incluidos los de Manolo Jiménez, para José Mari, otro futbolista que estaba destinado al “B”, que ve como su tesón y esfuerzo le hacen un fijo en el once titular.
Y entre todo este jolgorio, llegaría el tercero: intento de sombrero y chut de Movilla, que termina con derribo por parte de un defensor pamplonica. Apoño no perdonaría y se establecería en el marcador el definitivo tres a uno, que dejaba a la Romareda tranquila, saciable, y por qué no, ilusionada.
La próxima cita de los maños será el Sábado a las 16:00 horas, tal como hoy. Toca desplazarse a Valencia, para jugar en un campo (Mestalla) en el que ya ganó el año pasado el equipo que ya dirigía Manolo Jménez, y en el que empezó a fraguarse la histórica remontada para la salvación. Por su parte, Osasuna recibirá en el Reyno a un Levante crecido tras su victoria en la Europa League.
Jorge Bados
@jorgebados
El Zaragoza visitaba Anoeta para enfrentarse a la Real Sociedad en la 4ª jornada de Liga BBVA.
Así que con el debut de Babovic (mediapunta) y Sapunaru (lateral derecho) el Real Zaragoza iba a intentar conseguir tres puntos que nunca llegarían a estar cerca. Con el paso de los minutos, sobre en todo en la segunda parte (ya que la primera fue horrorosa), el conjunto dirigido por Philippe Montanier se iría haciendo más dueño del balón que del partido, y así cayó el primero de los goles. El ahínco que por momentos mostraba el conjunto txuri-urdin les dio un corner que, casi sin darse cuenta Anoeta, era sacado por Carlos Vela y rematado por un Iñigo Martínez que entró en tromba hacia la portería defendida por Roberto. Era el uno a cero, y el primer jarrón de agua fría para el Real Zaragoza. No tardaría mucho la Real en terminar de abrir la brecha maña: una internada del mismo Vela por la diestra, partiendo de fuera a dentro, provocaría una reacción de colegio de Paredes, ya que le derribó una vez al borde del área y al ver que no lo consiguió hizo lo propio de nuevo, pero ya dentro de la misma. Significaba pena máxima, anotada por supuesto por el mexicano Vela.
Los tres puntos se quedaron en Anoeta, mientras que el conjunto maño se marchaba a Zaragoza con sensación de desazón y quizás de escepticismo al pensar qué habían hecho con un partido que perfectamente se podrían haber llevado.
Semana larga la que espera en Zaragoza. El sábado a las 16 horas, primer partido de la quinta jornada, el club maño recibe en la Romareda a Osasuna, equipo mermado en puntos pero con un juego que puede hacer daño en cualquier partido. Tiempo hay para que Jiménez reestructure el esquema y pruebe cosas diferentes para poder ganar su segundo partido en lo que llevamos de campeonato liguero.
@jorgebados
Poco en Anoeta, por no decir nada. Esa es la imagen de un partido que la Real Sociedad se llevó, quizás por hacer de local, quizás porque tenía que pasar así… Es difícil de definir el juego que ayer “desarrolló” el Real Zaragoza en Donosti: poco fútbol y por supuesto cero ocasiones de peligro real. Un choque que casi rozó lo exasperante. En el minuto uno de partido lo más peligroso: una volea que engancha Helder Postiga desde el lateral del área grande, que a pesar de la potencia, no contuvo colocación. Sería el primer y único aviso llamativo del conjunto que dirige Manolo Jiménez. Solo quedaba el paso de los minutos, monótonos y aburridos cuanto menos. A priori se pensaba que sería un partido abierto, con ocasiones, ya que ambos equipos atesoran calidad, sobre todo la Real Sociedad, en la línea más adelantada. Cuando se conoció la alineación del equipo que ejercía de visitante, un cúmulo de extrañas sensaciones se anidaron en las redes sociales: ¿Y Apoño?, ¿y Movilla? Cierto es que el malagueño arrastraba molestias, pero quizás no tan acumulables para que no fuera de la partida. El caso de Movilla es más curioso, ya que viajó a San Sebastián pero fue el descarte de Jiménez, sorprendente como mínimo.
Así que con el debut de Babovic (mediapunta) y Sapunaru (lateral derecho) el Real Zaragoza iba a intentar conseguir tres puntos que nunca llegarían a estar cerca. Con el paso de los minutos, sobre en todo en la segunda parte (ya que la primera fue horrorosa), el conjunto dirigido por Philippe Montanier se iría haciendo más dueño del balón que del partido, y así cayó el primero de los goles. El ahínco que por momentos mostraba el conjunto txuri-urdin les dio un corner que, casi sin darse cuenta Anoeta, era sacado por Carlos Vela y rematado por un Iñigo Martínez que entró en tromba hacia la portería defendida por Roberto. Era el uno a cero, y el primer jarrón de agua fría para el Real Zaragoza. No tardaría mucho la Real en terminar de abrir la brecha maña: una internada del mismo Vela por la diestra, partiendo de fuera a dentro, provocaría una reacción de colegio de Paredes, ya que le derribó una vez al borde del área y al ver que no lo consiguió hizo lo propio de nuevo, pero ya dentro de la misma. Significaba pena máxima, anotada por supuesto por el mexicano Vela.
Los tres puntos se quedaron en Anoeta, mientras que el conjunto maño se marchaba a Zaragoza con sensación de desazón y quizás de escepticismo al pensar qué habían hecho con un partido que perfectamente se podrían haber llevado.
Semana larga la que espera en Zaragoza. El sábado a las 16 horas, primer partido de la quinta jornada, el club maño recibe en la Romareda a Osasuna, equipo mermado en puntos pero con un juego que puede hacer daño en cualquier partido. Tiempo hay para que Jiménez reestructure el esquema y pruebe cosas diferentes para poder ganar su segundo partido en lo que llevamos de campeonato liguero.
@jorgebados

Quizás este sería el titular más apropiado para el partido vivido ayer en La Romareda. Un Real Zaragoza cuyos primeros quince minutos en el campo fueron ejemplares: constantes incursiones en área por parte de Montañés y Wìlchez, disparos lejanos de Romaric, movimientos entre líneas de Postiga… pero de poco sirvió. El partido comenzó con un gran disparo de Romaric desde fuera del área en el que estuvo pletórico Willy Caballero despejando a corner. Era la primera ocasión de un Zaragoza que se iría apagando poco a poco con el paso de los minutos. La segunda oportunidad de gol volvería a estar en las botas de Romaric: carrera de Wílchez desde la diestra, que acaba poniendo el balón atrás para que el costamarfileño, desde la frontal y solo de marca, chutase desviado por error de colocación de cuerpo y pie al golpear. El ex del Espanyol, que arrastra problemas de pubis desde que llegó a la disciplina aragonesa, fue el protagonista en lo que a ocasiones se refiere para el Real Zaragoza. Y hasta aquí la firma maña, tocaba la firma malagueña.
Eliseu llegó a tener hasta tres ocasiones claras de gol, desaprovechadas cada una de ellas. El portugués no tuvo su día de cara a gol, y es que nos pudimos ir al descanso con un buen saco de goles por parte del Málaga -todos ellos anotados por Eliseu, con total seguridad-. Finalizaba así un primer tiempo marcado por el sol, las ocasiones de Eliseu, y el césped de la Romareda. Se convirtió en vox populi en todo el estadio, desde la entrada de la afición hasta su salida. La imagen del terreno de juego era lamentable, y como anécdota quedarán las múltiples caídas de los jugadores arrastrando consigo auténticos “chorros” de arena. La segunda parte empezaría como la primera, con llegadas del equipo que dirige Manolo Jiménez, pero sin el ahínco suficiente para convertir éstas en gol. Y llegaría el jarrón de agua fría que terminaría con las aspiraciones del equipo local. Saque de esquina botado por Eliseu, quién si no, rematado por Camacho, canterano zaragocista, solo de marca en el primer palo. Era el primer y único gol del partido. A partir de ahí todo fueron ocasiones por parte de ambos sin finalización ni peligro. Vimos el “debut” de Saviola en el Málaga, al igual que el consagramiento de chavales como José Mari y Víctor Rodríguez en el Real Zaragoza.
Ambos equipos deberán mejorar su juego. El visto ayer en la Romareda deja dudas para un campeonato que acaba de empezar. Cierto es que ambos partían con desventaja: Málaga por acumulación de cansancio del partido en Atenas y Zaragoza por la baja de su mejor hombre: Apoño
El siguiente compromiso liguero del Real Zaragoza le llevará hasta San Sebastián, donde deberán medir las fuerzas contra una Real Sociedad mermada tras su derrota de anoche en Son Moix frente al Mallorca por un gol a cero. Por su parte, el Málaga defenderá sus 7 puntos hasta el momento frente al Levante, que junto al equipo de la Costa del Sol, podemos denominar como “equipos revelación” de la pasada temporada.
@jorgebados

Partido sin la esencia del buen futbol ayer en Cornella, que finalmente se llevó el equipo visitante por un gol a dos. Ninguno de los dos salieron a jugar, parecía que ambos se iban conformando con el aburrido cero a cero. Fue un partido duro en lo que a entradas se refiere, y es por eso por lo que Paradas Romero, árbitro del encuentro, no dudó en sacar la pistola y empezar a disparar por doquier. El partido empezó con cierto dominio perico, en el que el director de orquesta no era otro que Joan Verdú. El catalán tenía claro cuál era la maniobra perfecta para hacer daño al Real Zaragoza: atacar persistentemente por el costado izquierdo, defendido ayer en Cornellá por Goni. Y el Espanyol lo aprovechó con creces. Las primeras jugadas llegarían explotadas por ese lado, ya fuera por Wakaso o Albín. Pero ninguna de ellas vio puerta, lo que producía la desesperación de Pochettino en la zona técnica.
El primer gol nacería en las botas de Álvaro Vázquez, quien aprovechó un buen pase de Wakaso desde el campo perico, para adelantar a su equipo en el marcador. Gol que también vino precedido por un fallo de colocación de la defensa zaragocista. Ni Goni ni Álvaro González cerraron el hueco que el delantero de Badalona acabaría aprovechando para perforar la red de Roberto. Y con ese gol nos iríamos al descanso. Comenzaban las dudas de Manolo Jiménez, tal y como ocurrió frente al Valladolid la semana pasada. Si en la Romareda le tocó salir en el descanso a Romaric, que no fue de la partida frente a su ex equipo, ayer le tocaría a Edu Oriol. El canterano del Barcelona sería sustituido por otro canterano, pero esta vez del Real Zaragoza: Víctor Rodríguez. El chaval aprovechó ambas bandas, permutando cada poco tiempo con Montañés. El conjunto de Zaragoza comenzaría a llegar con asiduidad a la portería defendida por Cristian Álvarez. Y con insistencia llegaría el primero: corner botado desde la izquierda que toca en la mano de Albín, que sería expulsado por doble amarilla. Era el doble castigo para los de Pochettino: penalti y uno menos. Y no fallaría el especialista. Apoño lo transformó para celebrarlo con rabia y creerse que empezaba un partido nuevo que el Real Zaragoza podía llevarse. A partir del gol maño, inexplicablemente, el partido se equilibró a pesar de la inferioridad numérica que arrastraba el Espanyol tras el gol maño. Recital de Roberto en la portería, e intentos de acrobacia por parte de Helder Postiga. El minutero corría y el empate a uno parecía gustar a ambos, pero una jugada de Jorge Ortí, recién salido al terreno de juego, desde la derecha, provocaría el segundo gol del partido. Capdevilla no mide bien la carrera del canterano maño, y éste, con calidad y tempo, pone un balón dentro del área que aprovecha el más listo de la clase con la puntera de la bota: Helder Postiga.
El Espanyol dejó escapar los tres puntos, y el Real Zaragoza se los llevó merecidamente a casa. Ambos, sin un juego muy vistoso, deberán mejorar de cara a su próxima cita liguera: Zaragoza recibiendo a Málaga, y Espanyol a domicilio con el Levante.
@jorgebados

Alborotado, tenso e irritante fue el partido que se disputó anoche en la Romareda en el Trofeo Ciudad de Zaragoza-Memorial Carlos Lapetra entre el Real Zaragoza y el RCD Espanyol. Lo que se trataba de un amistoso, en verano, con buena temperatura y entre amigos, al final pasó a ser algo parecido a un partido de Liga en el que un árbitro busca el protagonismo. Bastó media hora para que el árbitro del colegio aragonés, Carlos Clos Gómez, pasara de ser colegiado a actor protagonista de la película. En el minuto 31 de la primera parte ya había subido el marcador hasta en dos ocasiones, pero como Clos no baja la bandera ni en verano, esos dos tantos logrados por Apoño el primero, y Verdú el segundo, ambos de penalti, llevaban un color inscrito: el rojo. Rojo de tarjeta, de esas que saca Clos de vez en cuando. Y es que en vez de señalar pena máxima para ambos bandos y todos contentos con el 1-1 y vuelta a empezar, parecía que a Clos le sobraba gente en lo que debería haber sido una pachanga entre amigos en el campo, y familias en la grada. Amargó el debut de Loovens en la Romareda, que duró 31minutos en el campo tras cometer el penalti sobre Albín. He hizo lo propio con Manolo Jiménez, aclamado constantemente por su gente. Mandó al técnico a la grada y complicó un partido que aparentemente debía haber sido más sencillo.
Un partido marcado por el aburrimiento y el poco fútbol. Comenzaban los detalles técnicos de la mano de Verdú y Zuculini en la primera parte, pero poco más. Los primeros 45 minutos acabaron con un Apoño desbocado dándose cita con Héctor Moreno tras el partido. Afortunadamente no fue a más y reinó la calma. La segunda parte no mejoró la primera. De nuevo, ¡las expulsiones!. Clos Gómez no quería enfurruñar a la Romareda, y equilibró la balanza echando a Víctor Sánchez a los diez minutos del comienzo de la segunda parte, y unos instantes después, hacer lo mismo con Tejera, que tan solo llevaba tres minutos en el campo. Increíble, pero cierto. Y era un amistoso. El partido, mermado en efectivos, dejaba un titular claro: ambos querían pero no podían. Dominó el Real Zaragoza. En frente, una defensa férrea sin fisuras e inexpugnable del Espanyol de Pochettino. Apenas se pudo gozar de ocasiones claras de gol en la Romareda: un tiro lejano de Wakaso con gran estirada de Roberto, un intento de gol desde el centro del campo de Helder Postiga y un tímido chut de Obradovic desde el pico izquierdo del área. Ocasiones que no fructificaban, nervios que se acumulaban, y un Manolo Jiménez inquietante desde la grada. El partido, ya en sus últimos compases, mejoró con la salida de Aranda. El malagueño protege el balón como los ángeles, y eso el equipo lo nota. Descargó a un Apoño que se enroló en el centro del campo como único jefe, y es en ese momento en el que el Real Zaragoza se hace dueño del partido. Posesiones largas, pero que no inquietaron el marco defendido por Kiko Casilla. La gran ocasión llegaría de las botas del mismo Aranda, quién solo ante el portero perico hizo lo más difícil: tirar el balón por encima del larguero cuando solo tenía que empujarlo cómodamente. Falló, se lamentó, pero la Romareda se lo reconoció con un efusivo aplauso. Y hasta el minuto 90 la temática del partido continuó. Los equipos pedían el pitido final para jugarse el Trofeo en la tanda de penaltis. Y era el turno de los chavales, esos canteranos en los que Manolo Jiménez tiene depositadas muchas esperanzas: los Víctor Rodríguez, Goni y cia tendrían la oportunidad de sentirse héroes por una noche lanzando una pena máxima. Y fue el mismo Goni quien con un lanzamiento suave y colocado, dio el 25º Trofeo Ciudad de Zaragoza al conjunto maño.
Y así la Romareda apagó las luces. Por una parte feliz por el triunfo conseguido, pero por otra algo dubitativa por la escasez de gol y de ocasiones. Veremos si esa falta de gol se anula la semana que viene frente al Valladolid, en el primer partido de la Liga BBVA.
Jorge Bados
@jorgebados
El Real Zaragoza continúa su camino hacia el arranque de la Liga BBVA. Su último encuentro lo disputó ayer ante un gran Atlético Osasuna, alabado por el técnico Manolo Jiménez a posteriori del choque: “tenemos mérito al haber intentado jugar este partido”, reconocía el técnico andaluz en rueda de prensa. “El árbitro ha pecado de tirar para los locales durante todo el encuentro, y eso ha mermado nuestra posibilidades”, volvía a incidir ya de manera más concreta Jiménez, “muy disgustado“ ante la intransigencia del árbitro. Un solitario gol del ex-txuri urdin Joseba Llorente dejaba el 1-0 final en el marcador. Pero no fue por vehemencia maña, Edu Oriol, Helder Postiga y Apoño fueron los que lo intentaron con más ahínco pero sin acierto. Esto genera dudas de cara al arranque del campeonato liguero, en el que el Real Zaragoza deberá enfrentarse a un rival directo desde el principio, el Real Valladolid.
Otra de las facetas críticas que pudimos ver ayer en Manolo Jiménez fue de nuevo la de los fichajes. El técnico de Arahal dejó claro en rueda de prensa que el club está “pobre de efectivos y de calidad atrás”, y que no se debe escatimar en ese sentido. “Un lateral derecho, un central y un medio centro es lo que necesitamos de manera urgente”, contestaba el técnico maño a la pregunta sobre el tema de los fichajes. Y es que a pesar de que ya vayan ocho caras nuevas: Wílchez, Loovens, Álvaro González, Álamo, Montañes, Romaric, Apoño y Porcar, el entrenador tiene previsto contar con tres más, pero que “no depende” de él, sino “de la economía de un club, que no puede gastar a lo loco”. También dejó entre ver la posición que tiene tanto él como el club con el tema Lanzaro: “Mauricio tiene la puerta abierta, si le sale algo será bueno para él deportivamente y para el Real Zaragoza económicamente, pero si no encuentra cobijo fuera que sepa que para mí es un jugador que merece mi respeto “.
Próximo Test
El Real Zaragoza ya está de vuelta a la capital maña. Queda un último test antes del primer partido de Liga ante los pucelanos el próximo domingo 19 a las 23:00. Los maños se verán las caras con los pericos de Pochettino. Será en el Trofeo Carlos Lapetra, el Sábado 11 a las 21:15 en el Estadio de La Romareda. Ambos entrenadores podrán contar con casi todos sus efectivos, por lo que veremos un partido que bien podría ser liguero. El pasado año también fue el Espanyol el equipo invitado, y fue en la tanda de penaltis donde se decidió el partido en favor de los locales, para entonces entrenado por el “Vasco” Aguirre.
Se espera una buena entrada para animar al club aragonés. Los abonados para la campaña 2012/13 entrarán gratis, mientras que los aficionados en general lo harán por un valor entre 5 y 15 €.
Jorge Bados
Athletic, Atlético, Betis, Celta, Espanyol, Getafe, Granada, Mallorca, Osasuna, Real Sociedad, Rayo Vallecano, Sevilla y Zaragoza son los trece equipos que se han reunido hoy en Madrid para tomar diferentes medidas que engloban desde la explotación de los derechos televisivos hasta los horarios impuestos por la Liga de Fútbol Profesional para las primeras jornadas.
Según ha publicado esta tarde el Club Atlético Osasuna en su web, dichos equipos estarían dispuestos, incluso, a provocar el retraso de la Liga BBVA de no obtener una respuesta de la LFP. El comunicado oficial del club rojillo es el siguiente:
Ante los últimos acontecimientos acaecidos en el seno de la LNFP, que todos los clubes de Primera División presentes en la reunión, que representan una amplia mayoría de la misma, no comparten por suponer una falta de respeto a los derechos de los clubes en su condición de miembros de la propia LNFP, así como ante la situación de grave inseguridad jurídica que afecta a todos los clubes como consecuencia de la falta de acuerdo entre los operadores de TV que son cesionarios de los derechos audiovisuales, han acordado por unanimidad solicitar al Presidente de la LNFP la convocatoria urgente de una Junta de Primera División, a celebrar el próximo martes 14 de agosto, para debatir, votar y, en su caso, aprobar los siguientes puntos del Orden del día:
1. Exigir el pago inmediato de todas las cantidades adeudadas por los operadores de TV a los clubes de Primera División.
2. Exigir la retirada de todas las demandas interpuestas contra los clubes de Primera División en relación a los contratos de cesión de los derechos audiovisuales.
3. Determinación de un procedimiento transparente y reglamentado para la fijación de los horarios de los partidos de Primera División, con la adopción de cuantas medidas sean necesarias a tal fin.
4. Exigir a los operadores de TV el establecimiento de un marco estable que garantice la explotación pacífica de los derechos audiovisuales de los clubes de Primera División.
En el caso de que no se consiga una solución aceptable para la mayoría de los clubes de Primera División, los clubes reunidos están dispuestos a adoptar cuantas medidas sean necesarias, incluido el retraso del inicio del Campeonato de Liga de Primera División de la temporada 2012/2013, previsto para el próximo día 18 de agosto.

Cristian Romaric ya es nuevo jugador del Real Zaragoza tras desvincularse esta mañana del Sevilla. El jugador llega libre al club maño que cierra en la misma semana a dos mediocentros deseados por varios equipos como el propio Romaric y Apoño.
El mediocampista costamarfileño firma por el conjunto aragonés para las 2 próximas temporadas. Viejo conocido de Manolo Jiménez, quien fuera su entrenador en el Sevilla, volverá a reunirse con el técnico andaluz, quien ha hecho especial hincapié en su contratación ya que le considera un jugador muy importante para el proyecto de la próxima temporada.
La pasada campaña jugó cedido en el Espanyol donde disputó 28 partidos y anotó 3 goles. Ha sido internacional con su país en 33 ocasiones.
Alejandro García
@ajgarcia05

El Real Zaragoza y el Málaga Club de Fútbol hann llegado a un acuerdo para el traspaso del mediocentro Antonio Galdeano (Apoño) a la entidad maña durante las próximas tres temporadas. El precio que ha pagado el conjunto presidido por Agapito Iglesias por el pase del futbolista malagueño, oscila en torno al millón de euros.
El jugador y su representante habían puesto como tope este miércoles para ultimar las negociaciones, y, precisamente, el club costasoleño y el combinado zaragocista sellaban la operación el martes por la noche.
Pese a haber recibido otras dos ofertas de conjuntos de la Liga BBVA, la voluntad de Apoño era continuar defendiendo los colores del equipo blanquillo, en vista de que ambas partes quedaron satisfechas con su rendimiento en la segunda mitad de la temporada pasada, período en que militó en la escuadra del Ebro en calidad de cedido y fue una de las piezas clave para que los de Manolo Jiménez lograsen la permanencia en Primera División. A ello contribuyó con cinco goles en los diez partidos en que intervino.
A sus veintiocho años, Apoño es uno de esos casos atípicos de futbolistas que tardan en explotar al máximo sus cualidades. Posee un gran despliegue físico y, por añadidura, es un consagrado especialista en los lanzamientos de penalties. Debutó en la máxima categoría ya con veinticuatro años cumplidos, después de ser uno de los pilares sobre los que se erigió el Málaga para regresar a la élite en la campaña 2007-2008. Anteriormente, había militado en clubes de Tercera y Segunda División B andaluza, como son el San Pedro y el Marbella.
Aprovechando la coyuntura de la venta de Apoño, el Málaga también hará oficial en las próximas horas la cesión del canterano José Luis Recio al Zaragoza.
Miguel Fernández Páez.
@miguelitomiente







