"¿A vos te gusta mucho el fútbol?", es la primera pregunta de Laura Azcurra a un, para ella, desconocido que se encuentra observando un partidillo de chavales. Lo que la actriz y presentadora argentina no sabe es que aquel hombre con el que se topó por casualidad es Rolando Schiavi, veterano central argentino de 39 años que todavía se desempeña en Boca Juniors.
La peculiar entrevista toma los derroteros propios de alguien que no sabe realmente con quién está hablando. Y más si el entrevistado se lo toma con humor y en vez de desvelar su auténtica identidad se inventa la vida que, quizá, le hubiese gustado vivir.
Tercer partido de la temporada en Argentina correspondiente al Torneo Apertura que enfrentó a Tigre y River Plate en el Estadio José Dellagiovanna, en Victoria, San Fernando, provincia de Buenos Aires, feudo del Club Atlético Tigre.
Setenta y nueve veces internacional con Alemania, presente con la selección germana en los Mundiales de 2002 y 2006 y ahora capitán del Toronto FC, equipo de la Major League Soccer estadounidense, como antes lo fue del Werder Bremen. Con semejante currículum, Torsten Frings sería reconocido en cualquier estación de trenes de Europa, siendo absorbido por una masa de gente ansiosa por conseguir su autógrafo.
Sin embargo, todo cambia si eres futbolista y juegas en la MLS. El 'soccer' no deja de ser allí un deporte secundario, por detrás del baloncesto o el fútbol americano, por lo que cuando Frings planta un cartel que reza "Want to play pass?" y deja rodar el balón por el cemento de la estación, nadie le reconoce. Una hora y sólo dos fotografías después, Torsten recoge el esférico del suelo habiendo comprobado el abismo que sigue separando al fútbol europeo del americano.
“Sampaoli, Sampaoli, yo te quiero agradecer, por hacer jugar al ‘Bulla’, como lo hacía el Ballet” canta y canta la hinchada de los de abajo.
Esa misma hinchada que hoy luce gloriosa y orgullosa. Un verdadero equipo para los amantes del fútbol vistoso y ofensivo. La “U” se llevó merecidamente el “Trébol”: Apertura 2011, Clausura 2011, y la gran hazaña de la Copa Sudamericana 2011. De está manera, consiguiendo su primer torneo a nivel internacional en la historia del club.
El trabajo y los logros conseguidos por “El Bulla” tiene nombre y apellido: Jorge Sampaoli, uno de los técnicos de moda del fútbol sudamericano, al que llaman el “Minibielsa”. El plantel de la U encontró la fórmula mágica para llegar al éxito. Tanto fue el impacto logrado en el medio chileno e internacional que lo llegaron a comparar con el Barcelona de Guardiola.
No son secretos que los pilares del quipo son: la experiencia, solvencia y seguridad bajo los tres palos que brinda Jhonny Herrera; la excelente conexión de los González y rojas en defensa; Marcelo Diaz, el base del equipo, jugador de corte y de gran entrega. Los 2 laterales volantes Mena y Rodríguez. Charles Aránguiz volante mixto de exquisita técnica. Para el final tenemos al brillante Eduardo Vargas, quizás el mejor de América junto a Neymar. Un delantero con una movilidad por ambas bandas, veloz, dotado de un talento enorme. El socio perfecto para delanteros como Canales, Castro, Rivarola, Gallegos y G. Vargas.
Así es como esta U versión 2011 nos hace recordar al mítico ‘Ballet azul’ de los años 60, en los que la U de figuras como: Álamos y Leonel Sánchez conquistó y derrocho títulos y gran fútbol.
Johnny Herrera; Marcos González, Osvaldo González, José Rojas; Matías Rodríguez, Marcelo Díaz, Charles Aránguiz, Eugenio Mena, Eduardo Vargas, Gustavo Canales, Francisco Castro, Albert Acevedo, Gustavo Lorenzetti, Diego Rivarola, Guillermo Marino, Nelson Rebolledo y Paulo Magalhaes, Gabriel Vargas, entre otros. Los protagonistas de un sueño casi perfecto para un club con 84 años de historia, que engrandecen el fútbol Chileno.
@camilotobar7





