Estamos a punto de llegar a Navidad y llevamos 15 jornadas de Liga que dan para hablar, al igual que los onces de Simeone. Lo normal en él es el 4-2-3-1, pero en más de una ocasión hemos visto un 4-4-2 (véase Bernabéu y Mestalla). Lo más sorprendente de todo es que, casi ningún once se ha repetido. En todos hay variaciones y cambios. La defensa está clara y el centro del campo parece que también, los cambios llegan en la línea de mediapuntas. Cuando se juega con el 4-2-3-1 (que suele ser lo habitual) hay muchas modificaciones en ¾.
4-2-3-1
• Variante 1:
4-2-3-1 con Gabi y Mario en el centro bajando mucho a ayudar y sacando el balón jugado. En transiciones ofensivas no participan. Mucho juego por bandas (Filipe y Juanfran realizan esta labor). En línea de mediapuntas encontramos a Arda y Koke escorados en bandas y a Diego Costa por detrás de Falcao. Y vamos con la labor de cada uno de estos tres en contragolpes: Arda y Koke se pasan al medio situándose un pasito por delante de Gabi - Mario y Diego Costa se pasa arriba haciendo pareja con Falcao en ataque. De tal forma que se quedaría en 4-2-2-2. De este once deriva el famoso ‘rombo’ que ya se ha utilizado en dos ocasiones (Sevilla y Deportivo) y ha sido muy fructífero. Se trata de jugar mucho las bandas y de ahogar el mediocentro rival.
• Variante 2:
Pudimos apreciar este once en los partidos frente al Valladolid y Rayo. Defensa y centro del campo la misma historia. Laterales que actúan de carrileros por así decirlo y doble pivote que apoya mucho en acciones defensivas y a la hora de sacar el balón jugado. Encontramos a Mario Suárez más adelantado. En ¾, Arda con total libertad de movimiento por detrás de Falcao con Diego Costa y Koke más abiertos. Simeone lo utiliza en el Calderón frente a rivales a los que les gusta llevar la iniciativa. Con Koke y Diego Costa ‘nockeas’ totalmente sus bandas y Arda, Gabi y Mario ahogan el mediocentro. Hasta el momento ha sido muy fructífero.

• Variante 3:
Defensa y centro del campo igual, sin variaciones. Línea de ¾ totalmente diferente a la vista anteiormente. Dos novedades, Raúl García y Adrián. En función de la situación aportan mucho. Raúl García con libertad total en ¾ con mucha llegada. Uno de los factores por los que Simeone quería que se quedase era por eso, su llegada. Hombre idóneo para desatascar partidos. Por otra parte, Adrián. Su conexión con Falcao es muy fructífera y sus desbordes y cambios de ritmo por banda más de lo mismo.
4-4-2
• Variante 1:
4-4-2 que utilizó Simeone en el Bernabéu con el fin de parar cualquier transición del Madrid. En defensa, las dos primeras líneas estaban metidas en campo propio. Muy estáticas y sin dar apenas espacios al Madrid. Pero claro, la baja de Filipe se notó mucho (Cata le sustituyó). Los de Mourinho hicieron mucho daño por esa banda. Once que suele sacar Simeone para frenar a rivales de igual o mayor nivel. En transiciones, las bandas dan un pasito adelante para apoyar a los puntas.

• Variante 2:
Y por último, el 4-4-2 que sacó Simeone en Mestalla. Mucho menos atrevido que el que sacó en el Bernabéu. Mediocentro mucho más trabajador con el fin de para sus bandas. Cissokho y Jonathan Pereira que actuan como carrileros con Feghouli y Guardado en bandas. Simeone era consciente de ello. Por eso puso a Adrián con Falcao arriba. Para aprovechar cualquier transición y darle una velocidad mucho mayor. Puede que se parezca al once que saque en Barcelona el fin de semana que viene. Muy trabajador, con un centro del campo con más calidad y mucha velocidad arriba.

Carlos Abarca
Enorme partido el que vivimos en el Juventus Stadium entre el actual campeón italiano, la Juventus y el actual campeón de Europa, el Chelsea. Un partido en el que el conjunto local fue netamente superior a su rival tanto en el juego como en el marcador. En este análisis trataremos de profundizar en algunas de las razones que llevaron a los bianconeri a dicho triunfo.
Formaciones iniciales
La primera parada obligada en este análisis tiene que hacerse en las formaciones y la disposición táctica que tanto Antonio Conte como Roberto Di Matteo decidieron poner de inicio. La Juventus saldría con su habitual formación 3-5-1-1, con Gianluigi Buffon en la portería, tres centrales por delante, siendo de derecha a izquierda Andrea Barzagli, Leonardo Bonucci y Giorgio Chiellini, con Stephan Lichtsteiner y Kwadwo Asamoah como carrileros largos de ida y vuelta, muy profundos siempre en sus acciones, y partiendo en las jugadas desde zonas muy adelantadas, y con un centro del campo formados por tres hombres, Andrea Pirlo y más adelante, Claudio Marchisio y Arturo Vidal, en su apoyo. Fabio Quagliarella sería el elegido para jugar junto a Mirko Vucinic en la punta de ataque.
Por parte del Chelsea, Di Matteo se decantaba por Petr Cech en la portería, con Gary Cahill y David Luiz como zagueros, dejando a Branislav Ivanovic y Ashley Cole como laterales en una defensa de cuatro hombres. En el medio campo John Obi Mikel ocuparía posiciones centrales junto a Ramires que tuvo tal vez el papel más difícil de la noche, ya que el brasileño era el encargado de ayudar a su compañero en el centro del campo para frenar el empuje de Vidal y Marchisio, espectaculares ayer, pero a la vez también era el encargado de conectar con la zona de ¾ del equipo, y más en este partido, ya que al jugar con un falso nueve no tenían la posibilidad de jugar en largo. Ese falso nueve que comentábamos fue Eden Hazard, aunque también pudimos ver a Oscar jugar en algunos momentos un papel similar cuando se intercambiaba posiciones con el belga, y este pasaba a jugar más retrasado. Juan Mata quedaba en la banda izquierda, pero proporcionado poca anchura, ya que tenía tendencia a ir hacia el centro, a diferencia de César Azpilicueta el jugador que ocupaba el otro flanco, y que si ocupó un puesto de banda, haciendo un buen tándem con el lateral del equipo Ivanovic. El español realizaría un buen encuentro, aun siendo el jugador que menos veces entró en contacto con el balón, cabe decir también que fue reemplazado a los 60 minutos.
Viendo las alineaciones, lo más llamativo era sin duda la elección Hazard como único delantero, ya que se enfrentaba a tres defensas centrales muy físicos, reconocidos por su estilo combativo y agresivo, tres jugadores muy superiores a él en ese aspecto, algo que se reflejó en el partido, ya que aunque el belga luchó a lo largo del mismo como el hombre principal en La punta de ataque, nunca era capaz de mantener y/o aguantar el balón de forma convincente para generar segundas jugadas a los jugadores creativos que jugaban a su alrededor.
Hazard es un jugador de aceleración, de conducción con el balón entrando desde atrás, de jugar de cara a la jugada. No es además un jugador capaz de moverse creando espacios para sus compañeros, de bajar metros para intentar crear esos espacios y sacar a sus marcadores de sitio, quizás para eso Mata, podría haber sido mejor solución, ya que sus cualidades se ajustan más a esa figura de falso 9.
Obviamente la función que le tocaría desempeñar a Hazard, debería haberla ocupado Torres, el nueve del equipo, pero su mala racha, unida a su indolencia en el campo, la escasa capacidad para caer a bandas, y hasta de ganar balones aéreos, hacía que no contar con él, tampoco fuera tan extraño.
Primeros compases del encuentro
El primer movimiento realmente brillante del partido llegaría a los nueve minutos, cuando Oscar realizó un fantástico recorrido por el centro del medio campo, destacando por su elegancia de conducción, gran equilibrio y control, antes de dar un sensacional pase de gol a Hazard, que no pudo convertir, al atajar Buffon de forma brillante. El centro de campo de la Juventus realizaría un soberbio encuentro, equilibrado perfectamente con Marchisio y Vidal, que proporcionaban continuos apoyos en ataque, con altos niveles de energía y dinamismo, y siempre con la intención de maximizar el espacio para el generador y/o motor de juego del equipo, Andrea Pirlo. Este mediocampo de cinco hombres bianconeri significaba que a menudo tenían ventaja numérica respecto al Chelsea en esa zona, y como resultado sus ataques parecían más fluidos, además de tener más anchura debido a la disponibilidad de contar con tres jugadores en el centro para hacer frente a la amenaza del Chelsea por la mitad (Mikel, Ramires y Oscar por delante), y dos hombres claramente abiertos.
Lichsteiner y Asamoah realizaron un trabajo perfecto, limitando la amenaza de Mata, y obligando a Azpilicueta a realizar más tareas defensivas que de ataque. Lichtsteiner se encontró a menudo en una situación de uno contra uno con Cole, como resultado de la falta de voluntad de Mata de ir hacia atrás, algo que aprovecharía el jugador suizo llegando a realizar tres tiros a puerta y cuatro centros en sus 68 minutos en el terreno de juego.

Las posiciones primera parte (cortesía de UEFA.com) – se puede ver cómo Mata (10) no ofrece ninguna ayuda para proteger a Cole (3), mientras que Lichtsteiner (26) juega más alto que Asamoah (22)
La decisión del entrenador del Chelsea Roberto Di Matteo de salir con Azpilicueta en el centro del campo, pudo ser parte significativa del enorme partido de Asamoah por la banda izquierda de la Juventus.
El español (anillo amarillo) como ya hemos comentado, hizo un trabajo muy bueno en el seguimiento a su marcador e incluso se le vio apoyar las jugadas de ataque del Chelsea cuando el balón iba por esa zona, aunque siempre teniendo que estar muy pendiente de Asamoah (anillo azul), ya que este ocupaba una posición casi de extremo, y habilitando la recepción de balones en largo o en diagonal desde el otro flanco. Por tanto mientras Azpilicueta fue capaz de mantener en cierta medida el flanco derecho seguro en combinación con Branslav Ivanovic, más grande fue la debilidad del Chelsea en la primera mitad en la otra banda con las penetraciones de Lichtsteiner.
Centro del campo
En el centro del campo, Oscar de nuevo hizo un trabajo decente sobre Andrea Pirlo, pero la Juventus fue valiente en términos de funcionamiento de avance ofensivo. Desde el primer momento llegaban muchos jugadores a las inmediaciones del área. Vidal encontró espacio entre Ramires y Mata sobre todo cuando la Juve atacaba por la izquierda y Ramires trataba de ocupar todo el terreno de juego. Pirlo, también, se encontraba a gusto actuando por delante de Oscar, jugando con soltura, y en general parecían capaces de jugar con cierto riesgo pérdidas de balón, que el rival pudiera aprovechar para salir al contraataque, ya que el equipo daba siempre sensación de estar confiado gracias a su excedente de medio centros (algo que les permitía poder dejar ciertos espacios), aunque un par de veces los defensores se vieron obligados a hacer varias faltas tácticas.
Ataque de la Juventus
La estrategia juventina estaba preestablecida para arrastrar a los defensores del Chelsea fuera de posición. Tanto Vucinic y Quagliarella son delanteros muy móviles, difícilmente detectables, con una notable capacidad de lectura del juego y los espacio, así que cuando uno de ellos caía a banda haciendo que su marcado del Chelsea se desplazara a por él dejando un espacio a su espalda, el otro rápidamente iba a ese espacio. Esto sucedió un par de veces en la primera mitad, pero fue más evidente en la segunda mitad con varias ocasiones en las que Quagliarella se quedaría solo delante de Petr Cech, no pudiendo convertir. También fue notable el juego de estrategia que la Juventus había preparado, con un par de saques de esquina ensayados- uno resultó un tiro de esquina corto y un pase hacia atrás para el tiro final de Marchisio que obligó a Cech a realizar una gran parada, mientras que otra sería un saque efectuado por Pirlo en corto a un jugador en el primer palo, abriendo este jugador mediante su movimiento de arrastre un espacio para la incorporación de otro compañero en el área pequeña. En el minuto 38 la Juventus tomaría la delantera en el marcador a través de Quagliarella, y justo después podría haber duplicado el resultado, pero Ashley Cole salvaría en la línea de meta.
Sustituciones
La primera sustitución de Di Matteo, como era previsible, sería la de Azpilicueta por Moises para darle más vocación ofensiva al equipo, aunque un minuto después, el Chelsea encajaría un gol en ese lado después de Vidal anotará aun centro de Asamoah por el lado izquierdo. Después de esto los italianos darían un paso atrás, formando con un 5-3-1-1 pero manteniéndose compactos. El Chelsea era incapaz de romper esta defensa tanto por la falta de movimientos de ruptura, de desmarque, como por la lentitud de ejecución en su juego. Su juego posicional dejaba mucho que desear, algo que se viene repitiendo toda la temporada.
Di Matteo a continuación, decidió dar entrada a Torres por Obi Mikel, moviéndose Ramires al puesto más defensivo del medio campo, y bajando Oscar también un peldaño. El Chelsea mantendría su forma 4-2-3-1 con Oscar (anillo amarillo) moviéndose en un papel más profundo, más de centro del campo.

La Juve también refrescó al equipo con la entrada de Martin Cáceres por Lichtsteiner y Sebastián Giovinco en lugar de Vucinic. Esto ayudó a asegurar la victoria - Cáceres aumentó la fortaleza defensiva, aportando además energías renovadas, mientras que Giovinco siguió haciendo movimientos peligrosas por detrás de la defensa del Chelsea, leyendo muy bien los espacios entre Ramires y los centrales blues. Cáceres de hecho logró en una incorporación al ataque dejar a Vucinic con una buena oportunidad de anotar, haciendo después la intercepción que llevaría a Giovinco a anotar el tercer gol.
En conclusión, el Chelsea tuvo una aciaga noche, y esta vez sin la suerte de otras veces como por ejemplo contra el Shakhtar, la disposición táctica de Di Matteo fue horrible, así como su nula capacidad de lectura y reacción a lo largo del encuentro. El italiano no solo falló en la disposición inicial, sino también en la dirección y toma de decisiones desde la banda.
Su elección de salir con un falso delantero centro, siendo además este Hazard (quizás el más recomendable hubiera sido Mata, Sturridge aparte), salir con solamente dos mediocentros (con escasa capacidad de sacar el balón jugado), cuando era evidente que la Juventus saldría con tres hombres, (posiblemente hombres como Lampard o Romeu podrían haber tenido una mayor influencia), así como su incapacidad para frenar y contrarrestar el juego de bandas de la Juventus, fue una losa demasiado pesada para el equipo inglés.
En cuanto a la Juventus, gracias a su solidez, su equilibrio, la coordinación en todas sus líneas, la enorme lectura de las situaciones para ver las ventajas/ desventajas por jugadores como Pirlo, el despliegue físico de sus hombres de banda o Vidal, les debe hacer realmente creer que son capaces de convertirse en un serio aspirante algunas cabezas en Europa esta temporada ya que la competencia avanza, y, para mí, son uno de los mejores equipos de todo perforados en el minuto.
Carlos Prieto
Una vez revisado el partido que ambos equipos disputaron este domingo en la 11ª jornada de la Premier, vamos a tratar aquí de desvelar algunas de las claves que llevaron la remontada y posterior triunfo al conjunto entrenado por Roberto Mancini, quien tendría un relevante papel en la victoria de su equipo con un cambio de sistema y de jugadores en el desarrollo del encuentro.
Para empezar analizaremos las alineaciones y la disposición táctica con las que ambos técnicos decidieron empezar. En ella observamos la entrada de Aleksandar Kolarov como volante izquierdo en el centro del campo como principal novedad, supliendo la ausencia de Samir Nasri.
La entrada de Kolarov, así como la delantera formada por Tévez y el Kun Agüero iba a ser fundamental para que David Silva empezara el partido orientado la banda derecha. Además Matija Nastasic era la novedad presentada en la defensa, actuando de central en una defensa de cuatro hombres. Barry y Yaya Touré serían los encargados de sostener al equipo en el medio campo.
Por parte visitante, André Villas-Boas se decantaría por Emmanuel Adebayor en la posición de nueve, en lugar de Jermain Defoe, Vertonghen repetiría en la posición de lateral izquierdo, con Gareth Bale por delante. En la otra banda, lo habitual, Walker y Lennon. Por útimo Brad Friedel en un buen momento de forma volvía a ser el elegido en detrimento de Hugo Lloris. En cuanto a la disposición táctica, ambos técnicos apostaron tal y como podemos ver en la imagen de la izquierda por un 4-2-3-1.
Primera fase del partido
El Manchester City es el equipo que mejor entra al partido, dominando en esos primeros 20 minutos la posesión de balón (62%-38%), y teniendo varias ocasiones más que su rival. Sin embargo todo cambia a partir del minuto 21, momento en el cual el Tottenham lograba adelantarse en el marcador por medio de Caulker e iba a provocar el nerviosismo citizen, que desde ese momento empieza a perder precisión y a tener problemas para superar la línea defensiva tan adelantada que había planteado Villas Boas.
El técnico portugués a pesar del 0-1 en el marcador, y cuando todo el mundo podía pensar que optaría por replegarse para salir al contragolpe aprovechando la profundidad de sus hombres de banda, y la capacidad de Adebayor para bajar y aguantar los balones, algo que ya le salió muy bien por ejemplo en el partido frente al Manchester United (con Defoe en la posición de 9), decide continuar igual, manteniendo una defensa muy arriba y muy cerca de sus mediocentros. En aquel partido contra el United, el equipo pudo llevar a cabo el plan principalmente a través de Mousa Dembele y Gareth Bale. Sin embargo, ayer con el belga ausente, y con un Bale poco implicado en entrar por la izquierda (a pesar de que David Silva rara vez le seguía en defensa y Pablo Zabaleta le esperaba siempre bastante muy retrasado), el Tottenham aprovecha realmente muy poco esta opción, y el gran juego de un Adebayor inconmensurable ayer a la hora de fijar a la defensa y de actuar entre la línea de centrales y medio centros del Manchester City.
El jugador togolés realiza como decimos un gran partido, jugando muy bien de espaldas a la jugada, fijando a los centrales, y en ciertas ocasiones actuando en esa posición de 10 a la espalda de los mediocentros rivales, posición que debía ocupar un inoperante Clint Dempsey, que en multitud de ocasiones su hunde con sus propios mediocentros, actuando siempre de cara a los mediocentros rivales, rara vez fue capaz de recibir a la espaldas de ambos.
Línea defensiva de los Spurs
Ya hemos comentado que Villas Boas decidió salir con su línea defensiva muy arriba, y que a pesar del 0-1 la mantuvo. Decisión que en la primera parte fue todo un problema para el Manchester City , incapaz de sobreponerse a la misma.
Carlos Tévez y Sergio Agüero forman una enorme y complementaria pareja cuando actúan como delanteros, ambos suelen jugar escalonados, siendo Tévez el que juega más retrasado, trabajando el espacio entre líneas y tratando de sacar a los centrales de su sitio, obligándoles a salir a buscarle. Agüero por el contrario suele ocupar la posición más alta, un jugador que cuenta con una enorme lectura del juego y de los espacios, aprovecha muy bien los movimientos de ruptura del apache para mediante su increíble aceleración y potencia con el balón controlado, plantarse en zonas de peligro.
Durante esta primera parte ambos jugadores se encuentran desasistidos, están ahogados en su juego por la línea tan adelantada que plantea el Tottenham, que además anula completamente el juego del mejor pasador entre línea del equipo, David Silva que desde la banda derecha y sin espacios es incapaz de conectar buenos pases.
Mancini mueve piezas
En el minuto 57 del encuentro Mancini decide mover el equipo y decide hacerlo por medio de varios cambios de jugadores y de disposición táctica. Algo que posteriormente sería relevante para el resultado final. Nastasic era sustituido por Maicon, que entraba para ocupar una posición como carrilero diestro, Zabaleta, Clichy y Vincent Kompany pasaban a formar una defensa de tres hombres, con Kolarov de carrilero zurdo. Más arriba, decide que Silva abandone la banda derecha y centre su posición, por lo que el equipo muta en un 3-4-1-2.
Roberto Mancini ya ha utilizado esta temporada en diversas ocasiones esta defensa de tres, concretamente contra el Ajax la utilizó, y entonces se justificó diciendo que era como consecuencia de que el equipo rival jugaba con un solo punta. En este caso, Mancini lo hace entendiendo que así empujará al Tottenham hacía atrás. La entrada de Maicon puede parecer un riesgo enorme teniendo delante a un jugador como Bale, pero el galés parecía frustrado por su falta de participación en el juego (ya hemos comentado que en rara ocasión percutió por la banda), además Jan Vertonghen un central reconvertido apenas ofrece apoyo ofensivo. Maicon ataca la espalda de Bake, que en escasas ocasiones le sigue, y plantea constantes 1x1 contra el jugador belga. El regular partido de Bale llega hasta el punto que es incapaz de aprovechar esta situación, y hace en toda la segunda parte una única entrada decente por un flanco en ocasiones bastante descubierto. El otro cambio más significativo, es la ocupación de un puesto central en la zona de 3/4 por parte de David Silva.
El jugador canario aprovecha que Maicon y Kolarov impiden que Lennon y Bale se cierren y les empujan hacía su defensa, que Sandro y Huddleston no pueden marcarle ya que eran los encargados de sujetar a Barry y Touré, y de que Dempsey el jugador que quedaba libre en el Tottenham y que debía emparejarse con Silva es un jugador con más trabajo ofensivo que defensivo, y que se mostró incapaz de jugar en posiciones tan retrasadas. En términos generales, los dos centrales del Tottenham y los dos mediocampistas centrales se vieron obligados a hacer frente a cinco jugadores del City, siendo Silva, el hombre a buscar siempre, y el que utilizó el espacio de forma más eficaz.
Villas Boas no reacciona
La pregunta obvia es por qué Villas-Boas no trató de cerrar el juego por dentro. Su único cambio importante fue en los últimos cinco minutos, cuando Kyle Naughton entró en lugar de Lennon, siendo una enorme sorpresa que Dempsey se mantuviera todo el encuentro en el terreno de juego cuando su contribución tanto ofensiva como defensiva (lo que más necesitaba ahora el equipo) fue muy limitada. Jake Livermore por ejemplo podría haber sido una opción más defensiva que Dempsey, y que podría haber realizado un marcaje más efectivo sobre el juego de Silva.
Por tanto ya estaban puestos los mimbres para una posible remontada citizen, una línea defensiva del Tottenham que se mantenía alta, el cansancio acumulado, la falta de presión por parte del mediocampo, el cambio táctico ordenado por Mancini, y la libertad que experimentaba Silva con dicho cambio táctico hacían el resto.
Conclusión
Aunque no se puede decir que el City lograra remontar exclusivamente por esto, es evidente que poner a Silva en una posición central, la entrada de Maicon como carrilero, y la ayer sí solidez de su defensa de tres en la segunda parte fue fundamental para logar el triunfo.
Más negativos que positivos se le pueden dar al Tottenham y su entrenador, a pesar de que estuvo muy cerca de conseguir la victoria. No fue capaz de sentenciar el partido ganando 0-1, sorprendió que el equipo no actuara igual que ante el otro equipo de Manchester. Villas Boas no supo leer bien los cambios tácticos de Mancini, fue incapaz de reaccionar al mal partido de jugadores como Dempsey o Bale, así como para mover eficazmente en tiempo y forma su banquillo.
Carlos Prieto
@Carlituss_Ibiza
Vamos a tratar de dar unas cuantas pinceladas al partido más espectacular que nos ha dejado la 11ª jornada de la premier, el Arsenal-Fulham.Un encuentro en el que cabría decir que ambos equipos tuvieron sus oportunidades para llevarse el triunfo final. El Arsenal comenzaría de forma brillante el partido con dos goles en los primeros 23 minutos de partido, pero justo antes del descanso, el Fulham iba a logar llevar las tablas al luminoso. En la reanudación se iba a producir un gol más por cada equipo, y ya cuando todo el mundo parecía firmar las tablas, cuando las apuestas posiblemente estaban cerradas, Mikel Arteta iba a tener la oportunidad de romperlo con una pena máxima en el minuto 95, en el último instante del partido. Schwarzer iba a detener el penalti al sensacional medio español.
En lo que respecta al desarrollo del partido, empezaremos por las alineaciones presentadas por ambos conjuntos, en las que Arsene Wenger decidió salir con su habitual 4-2-3-1, mientras que Fulham iba a empezar el encuentro con un 4-4-1-1.
En el Arsenal la novedad estaba en la entrada de Francis Coquelin por Jack Wilshere, suspendido por sanción, Vermaelen en el lateral izquierdo, algo que como ya comentaremos después penalizó a su equipo, y la entrada de Walcott, quien después de algunas buenas actuaciones en los últimos partidos, estaba pidiendo a gritos un puesto de titular.
El Fulham empezaba con novedades en los extremos, Kieran Richardson en el lado izquierdo, en lugar de Damien Duff, muy irregular esta campaña, y Ashkan Dejagah que jugaba su primer partido de titular desde su llegada este verano.
Ambos jugadores fueron muy importantes durante el partido, cuando en transición, los dos ocupaban posiciones muy altas, metiéndose hacía dentro y permitiendo a los laterales Riether y Riise que se unieran al ataque doblándoles. Muy buen encuentro de las bandas del Fulham.
En el Arsenal la novedad estaba en la entrada de Francis Coquelin por Jack Wilshere, suspendido por sanción, Vermaelen en el lateral izquierdo, algo que como ya comentaremos después penalizó a su equipo, y la entrada de Walcott, quien después de algunas buenas actuaciones en los últimos partidos, estaba pidiendo a gritos un puesto de titular.
El Fulham empezaba con novedades en los extremos, Kieran Richardson en el lado izquierdo, en lugar de Damien Duff, muy irregular esta campaña, y Ashkan Dejagah que jugaba su primer partido de titular desde su llegada este verano.
Ambos jugadores fueron muy importantes durante el partido, cuando en transición, los dos ocupaban posiciones muy altas, metiéndose hacía dentro y permitiendo a los laterales Riether y Riise que se unieran al ataque doblándoles. Muy buen encuentro de las bandas del Fulham.
Claves del encuentro
Fulham empieza dominando la posesión.
Sorprendente comienzo del partido del Fulham que realiza unos primeros 15-20 minutos en los que monopoliza la posesión. El equipo era capaz de tocar pacientemente el balón de un área a otra, sin rifar el balón, jugando siempre fácil, intentando orientarla hacía los costados, donde Richardson y Dejagah estaban muy activos. El objetivo era tratar de sacar de su sitio a una rígida defensa gunner, y crear así espacios para Bryan Ruiz y/o Dimitar Berbatov.
Significativo es que la columna vertebral del Fulham (Aaron Hughes, Brede Hangeland, Baird Chris, Steve Sidwell y Ruiz) hizo un total de 267 pases con una tasa de éxito de casi el 90%.
Vermaelen objetivo del ataque del Fulham.
Ya decíamos que su participación en el lateral zurdo iba a ser importante para el encuentro. El Fulham es conocedor de su debilidad, y de la poca ayuda que recibe de Podolski, el hombre que ocupa la banda izquierda en posiciones más avanzadas, así que decide centralizar gran parte de su juego ofensivo en el flanco derecho (El 42% de los ataques del Fulham se lleva a cabo en esta parte del campo). Ashkan Dejagah realiza un gran trabajo, atacando continuamente a Thomas Vermaelen en el 1x1, y tirando diagonales hacía dentro facilitando las subidas de Sascha Riether, muy profundo en sus subidas. Vermaelen actúa más como otro central jugando muy cerca de Koscielny, mostrándose muy incómodo e inseguro cuando tiene que salir de esa zona.
Sagna y Walcott
El Arsenal ante la nulidad de su banda izquierda, se vuelva en la otra siendo también más fuerte por su lado derecho, donde Bacary Sagna y Theo Walcott hacen un buen trabajo. Cierto es que la lesión de Kieran Richardson un jugador con un trabajo defensivo más que aceptable y que iba a ser fundamental para ayudar a Riise en su defensa a Walcott y evitar las subidas de Sagna, iba a poner las cosas más fáciles a la pareja gunner, todavía más con la entrada de Alexander Kacaniklic, un jugador más creativo, pero con menos capacidad de trabajo.
Este cambio a los 23 minutos, daría al Fulham más creatividad en zona de ¾, un nuevo conector para Ruiz, pero se acrecentaba el peligro de las subidas de Sagna y Walcott, que realizaron un total de 25 incorporaciones, aunque sólo 3 llegarían a ser rematas por Oliver Giroud, el teórico receptor de ellas.
Giroud esta vez sí.
El francés ha sido objeto de una gran cantidad de críticas desde su llegada al Arsenal, pero durante este encuentro ha llevado a cabo la que es posiblemente actuación más alentadora con la camiseta Gunner.
El delantero francés sumó dos goles en el partido y un sinfín de buenos movimientos, recibiendo una gran cantidad de balones directos, ganando seis de sus nueve duelos aéreos contra Hangeland y su imponente físico.
El primer gol de Giroud iba a llegar a los 11 minutos por medio de un gran cabezazo que logra después de un buen desmarque sobre Hugues, mientras que en el segundo, un balón jugado por Vermalen para Podolski, quien logra conectar un pase a Santi Cazorla, para que este de una buena asistencia a Giroud, que no puede convertir en primera instancia tras golpear en el poste, pero si lo lograría a la segunda, ya que el rechace iba a caer a los pies de Walcott, que cedería nuevamente para el galo.

Berbatov, el mejor.
El delantero búlgaro demostró que no está de paso por el Fulham, realizando un brillante encuentro y jugando un papel importante en todos los goles del Fulham. El ex del Manchester actuó como único punta, pero realizó un completo partido, ofreciendo a su equipo todo tipo de salidas, desde aguantar l balón en el juego directo para descargar en las bandas, hasta movimientos hacia fuera para dejar espacios para la segunda línea, hasta caídas continuas a banda.
En el diagrama de la izquierda vemos cómo el búlgaro tuvo la libertad para jugar donde quería, desempeñado un papel importante en los tres goles del Fulham. Otro ejemplo lo podemos ver en el gol de Alexander Kacaniklic que llega tras una apertura de Berbatov a la banda y un centro que remata el autor del gol, entrando desde la segunda línea en ese espacio abierto.
Carlos Prieto
@Carlituss_Ibiza
Enorme partido vivido en Stanford Bridge entre el actual campeón de la Champions, y el formidable conjunto ucraniano, una de las sensaciones de la competición. El partido fue dominado en términos generales por los visitantes, que realizaron una maravillosa segunda parte, en la que destacaron el bigoleador William, desatado e incontrolable durante todo el encuentro, y siendo un constante peligro por su enorme capacidad de asociaciación e influencia desde la banda izquierda, Fernandinho espectacular en el robo y la elaboración en el medio campo, y el lateral croata Darijo Srna, amo y señor de su banda, y un constante peligro por su profundidad por la franja derecha.
El encuentro se decidió en la última jugada del partido, tras un testarazo de Victor Moses a la salida de un córner botado por Juan Mata. Anteriormente Torres tras un error de Pyatov, y Oscar con un golazo desde 40 metros adelantarían por dos ocasiones a los blues, y William tras sendos pases de Srna desde la derecha iba a empatar en ambas ocasiones el encuentro. Aquí van además algunas pinceladas tácticas del partido:
1. Posicionamiento de Hazard
No es ninguna sorpresa ver a Eden Hazard meterse continuamente hacía al centro desde su posición en el lado izquierdo, es algo a lo que tiene tendencia, para tener un mayor contacto con el cuero, sin embargo durante el partido lo estuvo haciendo más que otras veces , y muy pocas veces recogía el balón en su flanco original. Siempre en los ataques del Chelsea, su primer pensamiento era tirar la diagonal hacía dentro, ocupando una posición entre de Tomas Hubschman y Fernandinho, juntándose mucho con Óscar, esto provocaba un constante embudo en dicha zona central, y que Ryan Bertrand quedaba como único ocupante de todo el lado izquierdo del Chelsea.
Que a los blues no les “interesaba” esta zona del campo, se pone de manifiesto ya que sólo Fernando Torres y Petr Cech tuvieron menos participación con la pelota que Bertrand.
2. Srna y su influencia desde la banda.
El conservadurismo que exhibió durante todo el partido Bertrand, fue principalmente por la constante amenaza de su rival directo, Alex Teixeira, y más aún, por las incorporaciones de Darijo Srna desde lo más profundo. Clave el entendimiento de ambos jugadores del Shakhtar.
Hazard (anillo amarillo) como ya hemos comentado, estuvo jugando como un mediapunta central gran parte del encuentro, desocupando su zona original, la banda izquierda. Cuando el Shakhtar robaba o salía con el balón, siempre tenía una salida muy limpia y fácil hacia la derecha, donde Srna siempre colocado muy arriba por la no presencia de un jugador blue que fijara su posición metros atrás, disponía de muchos metros, sin ningún contrario para penetrar en el engranaje blue (caja naranja).
No es por tanto ninguna sorpresa que los dos goles del Shakhtar llegaran por el lado derecho, donde, debido a esto comentado el peligro era constante y continúo. Bertrand vivió una pesadilla debido al 1x2 al que se veía sometido por Teixeira y Srna, y la escasa ayuda de sus compañeros. Los jugadores del Shakhtar demostraron una enorme capacidad de coordinación en sus movimientos.

3. Hubschman y Fernandinho, amos del centro del campo.
Los dos jugadores del Shakhtar, Hubschman y Fernandinho, realizaron un partido excelente. Ambos promediaron un 93% de precisión en los pases, con tan sólo cuatro pérdidas. La coordinación de movimientos entre ambos jugadores fue espectacular para contener el poderoso ataque blue. La idea del entrenador Mircea Lucescu era poblar la parte central del mediocampo, algo muy importante para jugar contra un equipo como el Chelsea que, como ya hemos visto, ataca con poca anchura, ya que sus tres centrocampistas ofensivos acostumbran a jugar muy por el centro.
Hubschman se ocupó más defensiva de los dos, jugando algo más retrasado, sin complicaciones en la elaboración, jugando con pases laterales sencillos. Mientras que Fernandinho ocupó una labor más de elaboración (completando seis balones largos precisos de siete), aunque cumplimentada con una importante labor en la presión y el robo de balón.
4. Willian, la estrella del encuentro.
La estrella del partido fue sin duda Willian, que anotó los dos goles de su equipo. El primero de ellos, tras una gran acción de Fernandinho después de una buena asistencia de Srna, y el segundo llegó tras recoger el balón en la frontal del área, después de una buena jugada colectiva, en la que el croata Srna volvió a tener una gran influencia. Además de conseguir materializar ambos goles, Willian realizó un trabajo muy duro defensivamente, destacando en la presión, así como en ataque, en su capacidad de asociación y ruptura, siempre partiendo desde la banda izquierda.
Carlos Prieto
@Carlituss_Ibiza
Real Madrid y Borussia Dortmund nos ofrecieron en la noche del martes un espectáculo digno de los actuales campeones de España y Alemania y candidatos al triunfo final de Champions League, como los que son.
A estas alturas es ya conocido por todos que el partido terminó con empate a dos después de un gol de falta directa de Mesut Özil en el minuto 89 de partido, que anteriormente el Borussia Dortmund se había puesto con ventaja en el marcador en dos ocasiones, siendo la segunda de ellas, al filo del descanso, y que en términos generales podemos hablar de un partido con una parte para equipo. Sin embargo si vamos un poco más allá y analizamos el desarrollo del mismo, podemos sacar algunas conclusiones interesantes.
Como primer punto a analizar, sería la disposición táctica con la que Mourinho y Klopp decidieron empezar el encuentro, repitiendo en gran medida los esquemas utilizados hace 15 días en el Signal Iduna Park. Ambos conjuntos salieron con un 4-2-3-1, siendo la primera parte prácticamente un reflejo de lo sucedido hace 15 días, con un dominio abrumador del conjunto alemán.
Una de las claves de tal dominio, es el medio campo, donde el Real Madrid se ve claramente superado. La pareja Xabi-Modric no carbura bien ni en ataque ni en defensa, el equipo echa mucho en falta la baja de Khedira. Situación que mejora en la segunda parte con la sustitución de Luka por Essien, un jugador más del perfil de Khedira.
El jugador de origen tunecino es clave en el equilibrio y juego blanco, y más ante equipos que manejan la posesión de balón con la soltura del equipo germano, y que además cuenta con contragolpes rápidos a la par que efectivos. Khedira es un medio centro físicamente poderoso y muy disciplinado tácticamente, un experto defendiendo espacios y cerrando líneas de pase, por el contrario Modric además de no contar con su poderío físico, no es tan bueno en esta lectura del juego, y tiene tendencia a ir a defender directamente al balón y no al espacio o línea de pase. Con Khedira el equipo no tiene miedo a que les cojan la espalda, y la línea defensiva sube muy arriba. Sin embargo ayer (como ya sucedió en la ida en el momento en el que Khedira es sustituido por lesión) el equipo nota considerablemente su baja, hay miedo a las rápidas salidas de Reus, Götze, Grosskreutz etc… Lo que provoca que la defensa de un paso atrás, creando un enorme espacio a la espalda de los mediocentros, algo que aprovecha de maravillas, un jugador indetectable y dificilísimo de defender como es Götze, que en esta primera parte juega a sus anchas, dando un auténtico recital. El equipo además con la pareja Xabi-Modric, no cuenta con un jugador agresivo en la presión, alguien que de verdad apriete y robe balones en campo contrario.
En la elaboración y ataque, el Madrid también tiene problemas, ya que Modric abusa del pase horizontal, el pase al pie, a diferencia de Khedira que bate líneas irrumpiendo con el balón controlado y provocando la atracción de jugadores que obviamente dejan espacios a sus pares, es decir generando ventajas para ellos. Esto es aprovechado por jugadores como Cristiano Y Di Maria, jugadores que explotan sus características jugando al espacio y no al pie, donde es más fácil controlarlos. Esto lo hace perfectamente el BVB en la primera parte, permitiendo el pase horizontal del Madrid, controlando muy en corto a sus velocistas, y dejando en muchas ocasiones que el equipo blanco ante la ausencia de espacios, abuse del pase en largo desde la defensa, algo ineficaz ayer y fácil de defender para Hummels y Subotic.
El Real Madrid además de notar mucho la baja de Khedira, nota también en exceso la de Marcelo y como consecuencia directa, aunque en menor medida la de su suplente Coentrao. La ausencia de estos jugadores tiene un efecto dominó en la defensa, que penaliza al final en última medida el juego global del equipo. Arbeloa por ejemplo no juega en su sitio, actuando a pierna cambiada, algo que limita en exceso al equipo en ataque, ya que pierde las subidas, la capacidad de sorpresa, la ventaja numérica y el apoyo constante de Marcelo.
El equipo cuenta con un atacante menos, una salida menos de balón, disminuye su capacidad de abrir el campo, limita los apoyos de los mediocentros que no tienen línea de pase a la izquierda, y no permite explotar al máximo el juego de Cristiano, tan necesitado de ese jugador que le permita hacer “2x1” y no el “1x2” como se veía continuamente contra el extremo y lateral rival. Ronaldo se ve obligado a conducir más aún de lo que es habitual en la zona izquierda, encerrándose continuamente en una trampa. Los defectos de Marcelo en defensa siendo cada vez menores, son obvios, pero su anarquía ofensiva es fundamental para el buen hacer del equipo. En el otro lateral también actuaba otro jugador fuera de posición, Sergio Ramos, que vuelve a demostrar que su sitio está en el centro de la zaga haciendo un malísimo partido tanto en ataque como en su repliegue defensivo.
La pareja de centrales tampoco tiene su día y se ve claramente superada por Lewandowski que les gana continuamente en el juego aéreo, y les obliga a retrasarse mucho. Esto hace que el BVB pueda estirarse mucho y el Madrid vea como la distancia entre sus líneas se haga cada vez más grande. Es sorprendente que Pepe, uno de los mejores centrales del mundo tenga casi siempre problemas con este tipo de delanteros. El propio Lewandowski la ida, y otros como Mario Gómez la temporada pasada se lo hicieron pasar verdaderamente mal.
El juego de ataque del Madrid en esta primera parte también raya a un nivel bajísimo. Özil el jugador por el que debería pasar todo el juego ofensivo, está siempre muy lejos de los mediocentros, y no es capaz de recibir (salvo en una ocasión) a la espalda de los medios germanos, a los que siempre tiene de cara. Di María y Cristiano siempre están bien marcados, vigilados, recibiendo al pie con el par encima y sin apoyos de los laterales, ambos jugadores pierden efectividad. Y por último Gonzalo Higuaín en la posición de delantero centro no es capaz de producir nada positivo, siempre está bien vigilado por un imperial Hummels y su compañero Subotic. La escasa movilidad del delantero argentino o sus pocas caídas a banda facilitan aún más el trabajo de los zagueros germanos. La ausencia de Benzema también fue significativa en este aspecto, ya que el francés desde esta posición es un jugador capaz de aportar pausa, elaboración, espacios etc. Alguien que su sola presencia condiciona mucho el juego del equipo propio, y rival.

En la segunda parte sin embargo, Mourinho decide mover piezas, una parece obligatoria, el cambio por lesión de Higuaín por Callejón, siendo el otro el de Modric por Essien, para intentar solucionar el tema comentado anteriormente, dando entrada a un jugador más del perfil Khedira. Los cambios surten efecto desde el inicio, y el Real Madrid además apoyado por el toque de corneta del Bernabéu, y el temor del conjunto amarillo que decide ceder terreno y echarse atrás, empieza a dominar totalmente el partido y a generar ocasiones.
Con el jugador ghanés el equipo presiona y roba más arriba, adelanta líneas, se siente más seguro en su juego a la espalda, y tiene un jugador que busca batir líneas cuando recibe mediante el regate y no el toque horizontal. Essien realiza un gran partido en los 45 minutos que juega, pasando a dominar la zona ancha del campo, y haciendo un trabajo táctico impecable. La entrada de Callejón también provoca grandes beneficios, ya que agita el ataque, el equipo adquiere movilidad y un dinamismo que no tenían en la primera parte. Callejón ocupa de inicio la banda izquierda, pasando Ronaldo al puesto central, y dejando a Özil y Di María permutando continuamente en la derecha. El Borussia Dortmund se ve sorprendido ante tanta movilidad, no tiene una referencia de nueve como la que tenía en la primera parte a la que marcar, ya que Ronaldo que en esta fase sí empieza a ser decisivo, realiza continuamente movimientos de apertura, y creando espacios para sus compañeros, sobre todo para los hombres de banda, Callejón y Di María. Las continuas diagonales de Callejón, que aprovecha estos espacios creados, provoca el desconcierto en la defensa alemana, que durante la primera parte había vivido muy cómoda ante el juego exageradamente estático de la delantera blanca.
La entrada de Essien y Callejón provoca además un aumento de intensidad, el equipo pasa a vivir en campo contrario, a robar muy arriba y a generar ocasiones una de otras. El BVB como decíamos, da un paso atrás, parte obligado por los cambios de jugadores del Madrid, y parte posiblemente para guardar el resultado, sin embargo llega a ser excesivo, ya que en esta segunda parte apenas es capaz de pisar el área rival. A pesar de todo, el conjunto alemán está muy cerca de conseguir su mayor premio, ya que el Madrid no es capaz de materializar todas las ocasiones que genera y tuvo que ser a un minuto del final del tiempo reglamentario, y mediante una jugada a balón parado, a través de la cual el Real Madrid consiguió empatar el encuentro, y firmar las tablas en el marcador.
@Carlituss_Ibiza








