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El pasado Jueves Punto Pelota, más concretamente José Antonio Martín “Petón”, comentó que el Cholo Simeone habría pedido a la Secretaría Técnica la incorporación de su ex jugador, Diego Ribas, actualmente en el VfL Wolfsburg y que la pasada temporada militó en el club colchonero en calidad de cedido.
Durante este verano del 2012, en las oficinas del Calderón ha habido un “Caso Diego” ya que tanto el propio jugador como el equipo que preside Enrique Cerezo estaban dispuestos a formar parte de este Atleti 2012/2013, pero en estos tiempos de crisis el Atleti no estaba dispuesto a pagar las cantidades que le exigía el club alemán, debido al enorme esfuerzo que ya habían hecho para que su estrella, Radamel Falcao, siguiera a las órdenes del Cholo. Por lo que el fichaje del mediapunta brasileño no se llevo acabo.
La mayoría de los aficionados colchoneros, viendo que lo de Diego finalmente no se iba a hacer pensaban que este Atleti lo iba a estar recordando mucho y su no llegada al club iba a ser negativamente para los intereses tanto en Liga como en Europa. Pero, hasta el momento al “22” no se le ha echado de menos, ya que este Atleti por lo menos en liga está dispuesto a darle guerra al Barça y Madrid, a día de hoy los de Cholo tienen los mismo puntos que el F.C. Barcelona, 25 puntos de 27 posibles. Unos números inimaginables, los de Simeone el año pasado ya deslumbraron tanto en la final de La Europa League como en La Final de la Supercopa de Europa. En este verano en el Atlético de Madrid han aparecido nuevas caras como: Raúl García, Cebolla Rodríguez, Pulido, Cisma, Cata, Diego Costa, Emre, aunque el grupo importante de jugadores todos siguen, Falcao, Arda Tura, Juanfran, Godín, Gabi…
De hecho, es tan amplia la plantilla con la que cuenta Simeone que suena raro que quiera al brasileño, ya que en su habitual puesto, la mediapunta está bien cubierta por Koke, Arda Turan, Cebolla Rodríguez, Raúl García… Pero lo que si es cierto que la llegada del mediapunta brasileño daría un salto de calidad a la actual plantilla.
¿Tendremos un nuevo “Culebrón Diego” en este mercado de fichajes de invierno?, El tiempo lo dirá.
Sergio Juárez Verdugo
Muy malas noticias para el Atlético de Madrid. Uno de los causantes de la buena forma del equipo en los últimos meses, el brasileño Diego Ribas, se lesionó ayer en el Molinón. Tras las pruebas realizadas hoy se confirma que sufre una rotura de fibras en el recto anterior del cuádricpes del muslo derecho.
Tras una serie de buenos partidos, en especial el realizado en el Sardinero, el jugador, que destaca por sus conducciones y cambios de dirección se encuentra con esta lesión que le hará perderse encuentros importantes como la vuelta de los dieciseisavos de la Europa League ante la Lazio, o el encuentro liguero del próximo domingo ante el Barcelona. Los pronósticos le auguran al menos un mes de baja.
@DavidMenéndez14
Que algo ha cambiado en el Atleti, es innegable; que no es suficiente para echar campanas al vuelo, también. Pero a ver quién convence a un atlético a frenar el optimismo.
Llegaba el Atleti de Simeone a Anoeta, un campo históricamente complicado, donde derrotas justas, injustas, remontadas en contra y goles de cabeza de un serbio han sido tónica habitual en la última década, y llegaba tras sumar cuatro puntos en los dos últimos partidos, y dejando sensaciones por confirmar.
Y Simeone salió con el mismo equipo que había derrotado con facilidad al Villarreal en el Calderón (siendo esto una declaración de intenciones), a excepción de la importante baja de Tiago, jugador que ha cambiado su rol con la llegada del argentino y que ha mejorado su nivel ostensiblemente. Salió en su lugar Mario Súarez, aunque a muchos nos costó reconocerle. El madrileño se ha cortado el pelo, y ha abandonado esas botas amarillas que tanto le hacían destacar visualmente, pero que al que escribe esto le daban bastante repelús.
Y así, cuando los asistentes al estadio se estaban sentando, el Atleti robó un balón debido a su presión alta, Arda disparó al muñeco, y Diego recogió el rechace. Su centro al área lo cortó Demidov con la mano, y Falcao no se achicó ante el envite de anotar el penalty en el minuto 2.
Los aficionados atléticos no podían negar su asombro. El equipo había salido enchufado al partido, había sido señalado un penalty claro a favor, y todo se ponía de cara. Porque si al entrenador rojiblanco le hubiesen pedido un escenario donde desarrollar a su equipo, sería uno muy parecido al que se encontró.
El Atleti no cambió el que se intuía planteamiento inicial, con un equipo corto en la distancia entre líneas, esforzado en defensa, y en el que cualquier robo era conducido con celeridad a los inteligentes movimientos de Arda, Diego y en especial Adrián. El equipo se encontraba cómodo, asentándose sobre las buenas actuaciones individuales en situaciones defensivas, quizá producidas por el trabajo colectivo. Ya saben, la pescadilla que se muerde la cola.
El equipo no sufría, ya que las aproximaciones donostiarras eran escasa, solo alguna internada de Griezmann y alguna pugna de Agirretxe con los acertados centrales rojiblancos y sobre todo por la seriedad del equipo. El Atleti salía con facilidad, y hacía daño por dentro, y por fuera con las incorporaciones de los laterales, en los que Juanfran volvió a cuajar un partidazo y su entrega y profesionalidad están siendo recompensadas.
El descanso no cambió las cosas, y el Atleti asestó un golpe mortal de nuevo cuando todo acababa de comenzar. Una gran pared entre el reconvertido lateral y Falcao, fue rematada (con algo de suspense) por Adrián.
Y ahí el planteamiento de Simeone se afianzó más. El Atleti cedió el balón, pero salía con velocidad, se resguardaba pero se sabía capaz de matar el partido en cualquier jugada, y los pequeños golpes que propinaba la Real no eran suficiente para hacer dudar al equipo.
El "Cholo" movió el banquillo, Assunçao salió por Mario, Koke por Diego y éste último demostró en diez minutos que tiene muchas cosas que demostrar. Al poco de salir, un buen robo en banda derecha llevó el balón al canterano, que con mucha inteligencia asistió al espacio a Falcao, que evidenció la lentitud de la defensa local, y tras una salida dudosa de Bravo, colocó una vaselina inalcanzable haciendo el gol de la noche.
Quedaba poco para acabar, pero los que iban saliendo querían más. De nuevo Koke dejó pasar un balón entre sus piernas con inteligencia, combinó y asistió al colombiano para que cerrase su hat-trick, y diese sus primeros puntos como visitante al equipo del Manzanares.
El Atleti ganó un partido que se le puso fácil, y eso ya es novedad, dejó su puerta a cero por tercer partido consecutivo, su delantero y jugadores claves cuajaron una buena actuación, y el equipo volvió a demostrar que "el compromiso es innegociable".
Con esto el equipo ya ha sumado más puntos fuera en dos partidos que en el resto de la temporada. Ahora vienen dos partidos complicados en los que se verá si los cambios son consistentes y el equipo aspira a la máxima competición europea, o si es la historia que ya se ha visto muchas veces en este equipo tan mal gestionado por sus "dueños".
Ilusiones controladas al sur de la ciudad.
David Menéndez
@DavidMenendez14
Volvía el futbol al Calderón tras el parón navideño y volvía a un horario al que los atléticos se están acostumbrando, a mediodía del domingo. Y los alicientes del partido eran muchos. Volvían dos mitos del sentimiento atlético, y lo hacían como entrenadores. Molina, portero distinto, jugador de futbol de verdad, de los que no aparecen en portadas pero todos saben de su importancia, debutaba fuera de casa en su nueva y difícil experiencia en Villarreal, y fue recibido con cariño, aunque quizá menos del que merece. La otra vuelta era la de Simeone, volvía a casa el Cholo, el 14 más respetado y admirado que ha pisado el Calderón y se presentaba con las sensaciones inciertas que dejó su equipo en Málaga, donde dejó claro que su equipo tenía que ser aguerrido y tenso, y en el que las dudas se generaron a la hora de mirar a la portería contraria. Además, sus declaraciones de esta semana en las que afirmaba firmar ganar con un solo tiro en portería, avivaban esas dudas.
Así que con esas salieron ambos equipos al campo. Molina plantó un equipo con Bruno como pivote defensivo y en una línea de cuatro por delante se juntaron Cani, Valero, De Guzmán y Hernán Perez, y como única referencia Nilmar. Se suponía un equipo para poseer el balón y poder contrarrestar así la presupuesta presión del Atlético en mediocampo. Simeone sacó esta vez un equipo más ofensivos, con los jugadores en principio más atractivos y con más capacidad para generar futbol de ataque. Tiago y Gabi jugaron de mediocentros, jugando el portugués en una posición más retrasada. A su izquierda se situó Turan, que volvía al once y en una posición en la que su dominio del balón a pierna cambiada había sido de las pocas notas positivas del Atleti en lo que se llevaba de temporada. Y a su derecha aparecía Diego, aparentemente fuera de sitio. Como jugadores de ataque, Falcao y Adrián, que también volvía al once tras no jugar en la Rosaleda.
Desde el minuto uno el partido que se intuía se plasmó en el campo. El Atleti, de mano del cambio de actitud de sus mediocentros, en especial el de Tiago, situó a su equipo en campo contrario, presionó la salida del Villarreal y tanto el 5 como Gabi ahogaron a Bruno y Valero, con lo que el equipo tuvo mucho ganado. El Atleti formaba un embudo gracias al trabajo de Arda y Diego sobre los laterales que acababa en robos constantes de los dos mediocentros. Y una vez con el balón, se vieron los primeros cambios de Simeone. Al equipo se le vio con más agresividad, más verticalidad y más intención de hacer daño, pero no debido solo a lo que transmite el Cholo, sino también a los movimientos de los jugadores. Diego se venía al medio constantemente, y su espacio lo ocupaba un acertadísimo (quizá su mejor partido como rojiblanca) desde la posición de lateral Juanfran. Falcao ocupaba posiciones de nueve que fijaban a los centrales, y esos espacios los aprovechaba Adrián que una vez más se movía con una inteligencia asombrosa. El asturiano parece que no está, que el partido no va con él, pero cada vez que algo pasa en el Atleti, se debe a sus movimientos o sus acciones con balón. De esos movimientos, y de la movilidad y acierto en el pase de Diego hoy, se aprovecharon los locales para hacerse con el dominio del partido, y así crear varias ocasiones de peligro ante la meta de Diego López. Tras varias ocasiones erradas, un balón a la espalda del lateral por donde aparecía Adrián acabó con un pase de este para que Falcao (en su sitio) hiciese el primero. Corría el minuto 30 y del Villarreal no había noticias. El Calderón estaba encantado con la actitud defensiva de su equipo y su verticalidad con el balón.
Se llegó al descanso y Molina planteó una idea nueva. Sustituyó a De Guzmán y Hernán Perez por Mussachio y Castellani. El argentino se situó con Bruno en el mediocampo y Borja se acercó más a Nilmar. Los primeros minutos los de Castellón se hicieron con el balón pero en la primera que tuvo el Atleti, un balón de Diego, que Adrián deja una maravilla balón de tacón a Falcao que es derribado fuera del área. La jugada es rápida y Turienzo se equivoca y señala penalti, que Falcao convierte y acaba con el partido. De ahí al final, el Atlético dominó, Diego hizo un gol tras un gran pase de Filipe, el Villarreal continuó desaparecido. La intensidad de los del Manzanares se mantuvo y Simeone aprovechó para saludar cuando recibía cánticos. La afición criticó menos de lo debido a los dirigentes atléticos, y el equipo de Molina salió muy dañado del Calderón.
Parece que las cosas comienzan a cambiar en el Atleti. La garra e intensidad defensiva es innegable, y hoy la actitud ofensiva y la capacidad de sus jugadores han demostrado que el equipo puede llegar y jugar con peligro. Pero no se debe olvidar que el Villarreal está en descenso, y que todavía no se pueden sacar conclusiones sobre este equipo, aunque el optimismo ya ha surgido.
David Menéndez
@DavidMenendez14





